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Niños de alta demanda

Úrsula Perona es psicóloga clínica, socia fundadora de la sociedad española para el avance de la psicología infantil y directora del Instituto Úrsula Perona. En esta entrevista nos cuenta el motivo personal por el que decidió escribir el libro “Hijos de alta demanda”, si alguien tuviera interés en leerlo, os recomiendo que lo hagáis directamente desde su página web

Úrsula empieza contándome, que como psicóloga infantil estaba acostumbrada a trabajar con niños y también había experimentado la maternidad criando a dos mellizos que ya han entrado en la adolescencia, pero su hija pequeña tenía unas necesidades que ella ni como psicóloga ni como madre era capaz de entender, algo que le generaba mucha frustración y desconcierto.  Su necesidad de entender las necesidades de su hija le llevaron a buscar en Google, y en una de estas búsquedas encontró al pediatra William Sears que hablaba del concepto de “alta demanda” quien también acuñó el término de  “crianza con apego”. “Al leerle se me abrió como un mundo, ahora entiendo a mi hija y ahora pudo ayudarla,  así nació este libro, y  si con él puedo ayudar a una única familia ya habrá merecido la pena” me dice.

Un libro necesario para no etiquetar

Su libro que lleva el título de «Hijos de alta demanda» precisamente trata de un término poco conocido que describe a niños de temperamento fuerte, intensos, muy sensibles y movidos. Como ella lo explica, son niños y niñas que no tienen ninguna patología ni transtorno, pero que reúnen unas características de personalidad que a menudo complican bastante la crianza. Algunos de los rasgos que presentan estos niños son: hipersensibilidad, demanda constante de atención, exceso de actividad, problemas de sueño o de conducta entre otros.

En la entrevista ella nos explica muy bien cómo a menudo son tildados de malcriados o consentidos, son niños muy intensos que por lo general son poco comprendidos por el entorno e incluso por los propios padres. Conocer por qué tú hijo se comporta así y cuáles son sus necesidades reales, permitirán que vivas una crianza más consciente, con menos estrés, y más respetuosa con la personalidad de tu hijo.

También me explica que «Cuando tratamos de entender el comportamiento de un niño , es importante la atribución que hacemos  de su comportamiento. Si pienso que el niño está molesto porque está cansado lo voy a manejar de una manera, si pienso que lo hace porque ha tenido un mal día lo voy a abordar de otra, pero si pienso que es un mimado y un consentido lo abordaré de una manera diferente. Al margen de etiquetas lo importante es entender, cuando yo comprendí que mi hija lloraba mucho, no porque yo fuera una mala madre sino porque tenía unas necesidades concretas, lo empecé a manejar de otra manera”.

Educar diferente a nuestra educación

Úrsula explica por qué hay que educar de una forma más consciente “Ya no podemos educar como fuimos educados porque el mundo ya no es igual, no podemos educar según la idea que teníamos de cómo íbamos a educar antes de tenerlos, ideales que no se cumplen, no podemos educar según las expectativas que teníamos, pero sobre todo hay que educar según cada uno de los hijos que tenemos”

Como padres vamos guiando el proceso de desarrollo de nuestros hijos, hay que respetar la personalidad de nuestros hijos en su esencia, vamos guiando y acompañando, puliendo ese diamante en bruto, pero sin querer cambiarlo. Es importante que no personalicemos el comportamiento de nuestros hijos, si pienso que “lo hace para fastidiarme y que no quiere saber nada de mí” no le voy a poder ayudar. No todo tiene que ver con nosotros, nuestros hijos tienen sus propios procesos, hay que quitar el foco de nosotros, no somos soles y nuestros hijos satélites a nuestro alrededor. Muchos de sus comportamientos no tienen que ver con nosotros, si no lo personalizo voy a poder ayudarle mejor.

 

Mis hijos son mis mejores maestros, me ponen muchos retos y me hacen ver todas las sombras que tengo y aspectos a trabajar. Ellos remueven cosas y aspectos nuestros de los que si no ponemos conciencia podemos hacer mucho daño. La adolescencia se produce como un choque frontal entre ese niño que estaba abajo, que era chiquitín y que yo acompañaba en el recorrido y de repente es una persona más alta que yo y que me mira desde otro nivel que me genera unos retos que me remueven muchas emociones.

Los conflictos tienen que ver con nosotros

"Muchos de los conflictos que hay en la adolescencia no tienen que ver con la adolescencia sino con nosotros".

Úrsula Perone

“De cero a doce vas a sembrar lo que a partir de ahí recogerás. Vas sembrando y a los doce años te puedes echar una pequeña siesta porque llegan unos añitos en los que vamos a ser muy pacientes”. Si tú tienes el vínculo de apego cuando llega la adolescencia, aunque se tambalee un poquito, la base está bien y todo irá mejor.

Últimamente me está tocando mucho trabajar en consulta la reparación del vínculo de apego. Si la base de amor está sólida, los hijos es posible que respondan mejor. “Nos cuesta adaptarnos y ahora tenemos que conocer a la persona en la que se está convirtiendo, que a lo mejor no tiene nada que ver con el niño que era”.

Si fueras ministra de educación, ¿qué cambios harías? «Lo primero poner la inteligencia emocional en el currículo, porque como psicóloga veo mucho sufrimiento que se podría ahorrar. También daría mucha importancia a la educación en valores. La crianza es un viaje, de mirarse hacia adentro, de afrontar cosas propias y poner la mirada en nosotros no solamente en el niño».

Escucha la entrevista

Leticia Garcés Larrea

Leticia Garcés Larrea

Pedagoga por la Universidad de Navarra (2009), Postgrado en Educación Emocional y Bienestar en la Universidad de Barcelona (2016), Máster en Inteligencia Emocional (2017) y estudios de Neuroeducación (2018) en la UNED de Madrid. En 2010 fundó la plataforma Padres Formados, a través de la cual gestiona las formaciones que imparte a familias y profesionales en temas relacionados con la educación emocional tanto presencial como online.
Desde 2012 organiza eventos formativos como jornadas de prevención para la salud emocional y congresos de educación emocional en Navarra. Vivió y trabajó en centros de menores en Guatemala y coordinó proyectos de cooperación y educación (2002-2007). Colabora con Eduemo Lab, laboratorio de educación emocional de la UNED. Impulsora de la campaña de sensibilización #educarsinmiedo Autora del libro “Padres Formados, hijos educados” y coautora de la colección de cuentos y disco de canciones “Emocionate”. Autora del cuento "Dragombolo, saca el bolo"