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Dar la vuelta al mundo con inteligencia emocional

Un naturalista que difunde un mensaje de respeto y amor a la naturaleza

La inteligencia naturalista corresponde a una de las inteligencias del modelo propuesto por Howard Gardner en la teoría de las inteligencias múltiples y Nacho Dean la ha podido desarrollar mucho a lo largo de su vida. Tal y como podemos leer en su web, Nacho Dean es naturalista, explorador profesional y divulgador. La primera persona en la historia en haber dado la vuelta al mundo caminando y unir nadando los 5 continentes. Pero más allá de la gesta, lo verdaderamente importante es el propósito por el que emprende sus expediciones, y es la conservación del planeta.

De 2013 a 2016 dio la vuelta al mundo caminando, una aventura que le llevó a recorrer 4 continentes, 31 países y 33.000 kilómetros a pie en solitario, sin asistencia e ininterrumpidamente para documentar el cambio climático. Entre 2018 y 2019 completó la Expedición Nemo, un desafío que le ha llevado a unir nadando los 5 continentes para lanzar un mensaje de conservación de los océanos.

La conquista de un sueño, la vuelta al mundo en tres años

En esta entrevista nos cuenta cómo un día decidió lanzarse hacia la conquista de un sueño que tenía, “estar vivos es un milagro, estamos en el mundo de paso, venimos y nos vamos, me cuesta muchos separar las emociones de los actos. Fruto de eso un día sentí la llamada de la aventura y escuché lo que me apasionaba en la vida que es hacer expediciones, viajar  y conocer el planeta y a la vez dedicarlo para la conservación del planeta y del medio ambiente” me cuenta nada más  empezar nuestra conversación. Bonito, profundo, sincero y lleno de sentido, ¿no os parece?

“No hay una carrera universitaria para ser aventurero, la tienes que ir haciendo tú a base de trabajo y confianza en lo que haces, con una convicción en tus valores, también requiere una visión o empatía global con el mundo y la sociedad en la que vivimos. Somos un producto de la educación y de la influencia que recibimos de la sociedad. Yo sentía que podía transmitir un poco de luz al mundo o inspirar desde la mayor de las humildades y a través del propio ejemplo”. Sus palabras no dejan de impactarme, ¿de dónde sale esta convicción y compromiso con el planeta? ¿Quién le ha transmitido tanto amor por la naturaleza? Más adelante nos hablará de sus padres y ahí encontremos respuestas.

“Llegó un día que me lancé a dar la vuelta al mundo caminando para la defensa del medio ambiente. No es fácil, tienes que desprenderte de lo material, familia, casa, amigos, tienes que desprenderte de miedos, dejar el confort, la seguridad.  Lo que más me costó fue dar el primer paso, pero luego sientes que todo tu ser se alinea, de repente sientes que cuando descubres tu misión y tu lugar en el mundo descubres las fortalezas y ves que las cosas empiezan a ocurrir como si te estuvieran esperando. Es un camino que no es fácil, pero es muy gratificante”. No llevamos ni diez minutos de entrevista y no quiero que termine. ¿se puede transmitir tanta sabiduría en tan pocas palabras? Visión, misión y acción. Así resumiría yo todo lo que hasta ahora me cuenta Nacho.

De padre marino, hijo aventurero

“Soy hijo de marino eso hace de ti una persona desarraigada pero luego eres una persona curiosa, con actitud proactiva, que quieres conocer cosas nuevas, somos exploradores, he mantenido vivo esa llama a una edad adulta, leía mucho, me han inculcado el amor por la naturaleza, siempre me llevaban a la montaña, a nadar en el mar, etc. Todo eso que vas viviendo va configurando tu personalidad y un día te das cuenta que son herramientas muy necesarias a las que aferrarte en la vida cuando afrontas la incertidumbre”.

Más de 1000 días con sus 1000 noches

“La vuelta al mundo fueron más de 1000 días con sus 1000 noches, conocí diferentes culturas, monedas, visados, rasgos de la piel, todo era un continuo cambio, la verdad a la que te aferras es a ti mismo, tienes que estar fuerte para afrontar tanto cambio y por eso la inteligencia emocional es importante. La mayor empresa es la de construirnos a nosotros mismos y tener la capacidad de adaptarnos, ser vulnerables reconocer nuestras emociones, etc. Han sido tres años como tres vidas” No sé qué os parecen sus palabras, pero yo no salgo de mi asombro, sin lugar a dudas Nacho es la inteligencia emocional personificada.

¿Qué te inculcaron tus padres que has agradecido en tus aventuras?

“La educación de mis padres ha sido fundamental, mi madre me enseñaba poesía y ha sido muy cariñosa, de mi padre he heredado el gusto por viajar, tengo una imagen de mi padre como un hombre renacentista, pinta, toca la guitarra le gusta la astronomía, he sabido heredar lo mejor de los dos y encontrar ese equilibrio. Ser una persona sensible para conectar con el mundo y las personas. La vida te va enseñando, que todo es cambio, la importancia de la voluntad y del esfuerzo” Y si yo te hiciera esta misma pregunta, ¿Qué contestarías? ¿Qué has heredado de tus padres? Yo voy a estar pensando en ello porque han sido muchas cosas, pero voy a pensar en las que destacaría en estos momentos.

Escribir sus libros fue otra aventura apasionante

Nacho escribe en su web “Es para mí un desafío apasionante narrar con palabras las intensas experiencias vividas en mis expediciones alrededor del planeta. Naturaleza, aventuras, culturas, mapas, fotografías, fragmentos de mis diarios… Una vuelta al mundo de ahí fuera y, a la vez, una vuelta a mi mundo interior. Cada libro, una joya única”

Así me cuenta como escribió su primero libro. “Libre y salvaje”.  » Lo escribí después de dar la vuelta al mundo y escribir el libro fue la manera de plasmar mis vivencias. Me ha gustado escribir desde la propia experiencia, la vuelta al mundo fue una experiencia muy intensa a mi mundo interior y fue un motivo para escribir algo único que saliera de lo más profundo de mi interior. En mi viaje iba escribiendo diarios inspirado por el cielo, los pájaros, la gente que conocía y cuando terminé la expedición me encontré con una montaña de diarios y me retiré a una casita en Asturias y estuve un año escribiendo mi libro que me vino muy bien para ordenar mis ideas, fue como cerrar el proyecto completo. Es un ejercicio de honestidad, tienes que contar qué cuentas y cómo lo cuentas. No quería escribir una guía de viajes, quería contar qué tenía de único viajar caminando por el mundo».

Entre 2018 y 2019 completó la Expedición Nemo, un desafío que le ha llevado a unir nadando los 5 continentes para lanzar un mensaje de conservación de los océanos y ahí es donde escribió “La llamada del océano”. “La esencia es la misma, conectar con la naturaleza y transmitir y divulgar a través del propio ejemplo” me cuenta.

En todos los países nos organizamos por familias

“He recorrido muchos países de la forma más lenta que te puedes imaginar que es la mejor manera de conocer los lugares, me han acogido en casas, he dormido en templos, iba atravesando culturas, países hindúes, musulmanes, budistas, cristianos, cambiaba la cultura y la filosofía, pero algo que había en común es que en todos los lugares las personas se organizan en familias. Los niños en general no están tan condicionados como los adultos, a ellos les da igual de dónde sea tu procedencia, tu color de piel, para ellos todo se basa en el juego. Me han acompañado caminando niños en Nepal que están en el monte, hijos de esquimales en el Estrecho de Bering, miran todo con ojos atentos y curiosos. Las distintas maneras de educar según cada país también son distintas. Viajar desde el respeto, respetar la diferencia y tratar de sumergirte en la cultura para entender sus raíces es importante, no somos ni mejores ni peores, somos diferentes”

Primer documental en Tik-Tok para difundir el respeto por la naturaleza

“Creo que hacen falta referentes, historias inspiradoras, que  muestren valores y por eso he lanzado el primer documental de Tik-Tok con videos que grabé en mis expediciones, en los que voy contando los preparativos, testimonios que suelto a cámara, educar en el amor y al respeto a la naturaleza, la naturaleza está llena de lecciones, es una maestra. Creo que educar en el respeto y el cuidado, pasar tiempo en la naturaleza desarrolla tu sensibilidad también, la salud física y emocional “

Y terminamos con la pregunta con la que termino todas las entrevistas, si fueras ministro de educación, ¿qué tres cambios harías? Esta pregunta le pilla un poco de sopetón, pero sus respuestas guardan mucha verdad. “Echo en falta una educación en valores, más allá de los contenidos académicos, una educación en valores que es construir la persona desde dentro, la integridad, la coherencia el valor del esfuerzo. Cada persona y cada niño es único, tiene sus cualidades, su talento, hay que saber verlos y potenciar y estimular, no hacer sentir mal al niño que no encaja, no limitar la sensibilidad, nos metemos en un modelo educativo diseñado para un trabajo en cadena y se aniquila la autenticidad. Vivimos en un mundo muy cambiante donde se están destruyendo los modelos únicos por eso una educación financiera es muy necesaria, una educación de cómo ser emprendedor, tener una mentalidad empresarial de gestionar tu propio proyecto. Los tiempos de crisis encierran problemas y también tienen oportunidades de reinventarnos».

Ha sido una entrevista de gran valor y cierro con esta frase de Nacho que esconde un propósito de vida con un gran enfoque “Realizo expediciones porque me hace sentir vivo. Cuido el planeta porque es lo que me hace estar vivo»

 

Leticia Garcés Larrea

Leticia Garcés Larrea

Pedagoga por la Universidad de Navarra (2009), Postgrado en Educación Emocional y Bienestar en la Universidad de Barcelona (2016), Máster en Inteligencia Emocional (2017) y estudios de Neuroeducación (2018) en la UNED de Madrid. En 2010 fundó la plataforma Padres Formados, a través de la cual gestiona las formaciones que imparte a familias y profesionales en temas relacionados con la educación emocional tanto presencial como online.
Desde 2012 organiza eventos formativos como jornadas de prevención para la salud emocional y congresos de educación emocional en Navarra. Vivió y trabajó en centros de menores en Guatemala y coordinó proyectos de cooperación y educación (2002-2007). Colabora con Eduemo Lab, laboratorio de educación emocional de la UNED. Impulsora de la campaña de sensibilización #educarsinmiedo Autora del libro “Padres Formados, hijos educados” y coautora de la colección de cuentos y disco de canciones “Emocionate”. Autora del cuento "Dragombolo, saca el bolo"