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Salud mental en la adolescencia

España es el  país europeo con mayor prevalencia de trastornos mentales en niños y adolescentes de diez a diecinueve años. Estos datos sacados del último informe sobre el «Estado Mundial de la Infancia 2012» publicado por Unicef, muestran que aunque la pandemia de la COVID-19 ha suscitado una gran preocupación, seguramente solo haya sido la punta del iceberg de la salud mental, es obvio que durante demasiado tiempo hemos desatendido las señales de socorro que había porque no creíamos que, efectivamente, el fuego estaba tan cerca y nuestra infancia ardía.

Los datos nos alertan de que la adolescencia es una etapa de riesgo porque no contar con un prefrontal bien desarrollado, convierte a los adolescentes en víctimas directas de su impulsividad, reactividad y falta de autocontrol.

La Organización Mundial de la Salud define la salud mental como un estado de bienestar en el cual la persona es consciente de sus propias capacidades con las que puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad. Una definición tan bonita como esta yo la resumiría en tres palabras, tener proactividad, resiliencia y empatía, competencias que todos tenemos la capacidad de desarrollar pero que solo unos pocos las desarrollan porque no todo el mundo cuento con referentes emocionales de los que aprender 

Te cuento más en el Congreso Internacional Montessori

Padresformados.es archivo: congresomontesori

Comparto contigo que he participado en el V Congreso online organizado por Tu Guía Montessori por segunda vez, en esta ocasión con un tema sobre salud mental en la adolescencia, concretamente hablando del suicidio. 

Del 3 al 7 de julio de 2023 se podrán escuchar las casi 30 ponencias de forma gratuita. Durante 24 horas estarán disponibles las ponencias de cada día,  después si alguien considera que es un contenido que le interesa escuchar a otro ritmo, siempre podrá acceder a su pase premium. Puedes inscribirte para tener acceso a toda la información.

Hace unos días el Periódico Magister me entrevistaba a colación precisamente de este evento y una de las preguntas era sobre la figura del coordinador de bienestar que se ha creado para los centros educativos, mi respuesta fue: «Un coordinador de bienestar está muy bien, pero cuántos profesores con el paso del tiempo, con el trato diario, con la experiencia, acaban perdiendo sensibilidad y volviéndose cada vez más despectivos, juzgando a sus alumnos más negativamente, y sacándolos de clase ante un comportamiento disruptivo. Claro que a veces es difícil controlar un grupo tan grande de adolescentes estando en la edad en la que están. Yo no sé si la solución es tanto un coordinador de bienestar como un mayor número de docentes para que no surjan tantos problemas, de forma que cuando aparecen esos problemas tenga que existir una figura que se dedica a resolverlos».

José Antonio Luengo, psicólogo y autor del libro «El dolor adolescente» dice que «es necesario comprender la necesidad de aprender a gestionar sus caídas, las frustraciones, daños, pérdidas y el malestar psicológico que nos toca vivir a todos». Muchos padres por miedo a que sus hijos vivan las carencias afectivas que ellos tuvieron los sobreprotegen, se habla de «padres helicóptero» porque les facilitan la vida, evitan sus frustraciones y les intentan ayudar en todo y más. También se habla de «padres apisonadores» que intentan allanar el camino porque verles sufrir les hace sufrir. En cualquier caso, esta paternidad hiperprotegida tiene que ver más con las carencias de los propios hiperpadres surgidos en su propia infancia, que con las necesidades de sus hijos. 

Si supiéramos diferenciar cuándo algo tiene que ver con mis carencias, tomaríamos mejores decisiones y no generaríamos tantas necesidades afectivas. 

Leticia Garcés Larrea

Leticia Garcés Larrea

Pedagoga por la Universidad de Navarra (2009). Integradora Social (2002). Postgrado en Educación Emocional y Bienestar en la Universidad de Barcelona (2016). Máster en Inteligencia Emocional (2017) y estudios de Neuroeducación (2018) en la UNED de Madrid. Psicología Positiva en el Instituto Europeo de Psicología Positiva (2019). Diplomado de Educación Emocional, Liderazgo y Bases del Coaching para el Desarrollo Integral en la Fundación Liderazgo Chile (2022).
En 2010 fundó el centro de orientación familiar Padres Formados, desde donde asesora a familias en crianza positiva e imparte formación a familias y profesionales en temas relacionados con la Educación Emocional y la Parentalidad Positiva, tanto presencial como online, a nivel nacional e internacional (Colombia y México entre otros países). También organiza eventos de Educación Emocional desde 2012 en Navarra (España).
Ha sido profesora en la Escuela de Inteligencia Emocional de la UNED Vitoria-Gasteiz, también en UNED TUDELA y profesora en el «Experto Universitario en Inteligencia Emocional » de la UNIR (La Universidad Internacional de La Rioja). Vivió y trabajó en centros de menores en Guatemala y coordinó proyectos de cooperación y educación (2002-2007). Es coautora de los cuentos y del disco “Emociónate” (2014), autora del libro “Padres Formados, hijos educados” (2017), de la guía descargable “Educar sin miedo” (2018) y del cuento «Dragombolo saca el bolo» (2020) para la gestión de la frustración.También es impulsora la campaña de sensibilización «Educar sin Miedo»

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