«Mamá, cuando tenga 18 años me iré de casa».
Hay frases que duelen más por lo que imaginamos que significan que por las palabras que realmente contienen. Una de ellas aparece con frecuencia durante la adolescencia. En medio de una discusión, o incluso en una conversación aparentemente tranquila, un hijo puede decir: «Cuando tenga 18 años me iré de casa.» Es una frase que …
