Jornada Apego seguro
Buenos tratos
11 de mayo 2019
Buenos tratos a la infancia
El 11 de mayo de 2019, Padres Formados organizó las Jornadas sobre Infancia y Buenos Tratos, un encuentro dedicado a reflexionar sobre la importancia de promover relaciones familiares basadas en el respeto, el cuidado y las necesidades de la infancia.
En esta conferencia, Leticia Garcés Larrea aborda las competencias parentales que favorecen un desarrollo emocional saludable y explica cómo una mayor conciencia emocional puede ayudarnos a comprender mejor las necesidades de niños, niñas y adolescentes.
Como impulsora de la campaña de sensibilización Educar sin miedo, profundiza también en los beneficios de desarrollar competencias emocionales y en la responsabilidad de madres y padres de promover los buenos tratos durante la infancia, ofreciendo afecto, orientación y límites adecuados.
En definitiva, una conferencia para acercarnos a los principios de la parentalidad positiva y reflexionar sobre una manera de educar que pone en el centro el bienestar y el interés superior de la infancia.
Ponentes

Leticia Garcés
Conferencia Las competencias parentales que favorecen un desarrollo emocional

Maryorie
Dantagnan
Conferencia Los buenos tratos a la infancia: parentalidad, apego y resiliencia.

Rafael Benito
Conferencia La ciencia apuesta por un afecto protector

José Luis
Gonzalo
Marrodan Psicólogo
Conferencia El apego saludable que protege y no daña.

Jorge
Barudy
Conferencia Los buenos tratos son un predictor de salud emocional
Gestión emocional y buenos tratos
Nunca antes la educación había ocupado un lugar tan relevante en la conversación social como en la actualidad. Las generaciones que nos precedieron tuvieron que afrontar contextos históricos especialmente difíciles: nuestros abuelos vivieron una Guerra Civil y nuestros padres crecieron durante una dictadura. Hoy vivimos en una sociedad democrática, con un reconocimiento de derechos mucho mayor, aunque todavía queden numerosos aspectos por mejorar.
También ha cambiado profundamente nuestra manera de mirar a la infancia. En las últimas décadas ha aumentado el interés por comprender cómo acompañar a niños y niñas para favorecer su desarrollo emocional, cómo educar desde el respeto, cómo establecer límites sin recurrir a la violencia y cómo construir una comunicación familiar más positiva.
Hoy sabemos, además, que los niños y las niñas son sujetos de derechos. La legislación reconoce su derecho a ser protegidos, escuchados y tratados con dignidad, y esto necesariamente transforma nuestra manera de entender la educación y las relaciones familiares.
Quizá por eso educar puede resultarnos especialmente complejo. No siempre podemos educar como fuimos educados. Venimos de nuestra propia experiencia como hijos e hijas, pero algunas de las herramientas, creencias y formas de relacionarnos que aprendimos entonces necesitan ser revisadas cuando nos convertimos en madres y padres.
La parentalidad actual nos plantea, por tanto, un reto importante: conservar aquello que recibimos y sigue siendo valioso, cuestionar aquello que hoy sabemos que no favorece un desarrollo saludable y aprender nuevas maneras de acompañar a la infancia desde el afecto, el respeto, los límites y los buenos tratos.
Un encuentro con nuestro desarrollo personal
Desde que en 1990 Peter Salovey y John D. Mayer publicaron uno de los primeros artículos científicos en los que se formuló el concepto de Inteligencia Emocional, definida como «la capacidad para supervisar los sentimientos y las emociones propias y de los demás, discriminar entre ellos y utilizar esta información para orientar el pensamiento y la acción» (Salovey y Mayer, 1990, p. 189), el interés científico y social por las emociones y su relación con el bienestar no ha dejado de crecer.
A partir de 1995, la publicación del bestseller Inteligencia emocional, del psicólogo y periodista científico Daniel Goleman, contribuyó decisivamente a acercar estos conocimientos al gran público y a despertar un creciente interés por el papel que desempeñan las emociones en nuestra vida personal, familiar, educativa y social.
Sin embargo, acercar el conocimiento científico a la sociedad implica también hacerlo con rigor, evitando simplificaciones y diferenciando la evidencia de aquellas ideas que, aunque puedan resultar atractivas, no cuentan con suficiente respaldo científico.
Desde 2012 queremos contribuir a esta tarea de divulgación a través de nuestro encuentro anual sobre educación, creando un espacio en el que el conocimiento pueda llegar a las familias y a la escuela de la mano de profesionales y especialistas, y a través de las madres, padres y docentes que participan cada año.
Porque comprender mejor cómo aprendemos, sentimos y nos relacionamos también nos ayuda a educar mejor y contribuir al bienestar de la infancia, las familias y, en definitiva, de la sociedad.
Este evento
¿A quién va dirigido?
A toda persona interesada en mejorar para contribuir a la sociedad
1
Familias
Interesadas en mejorar sus competencias parenantales
2
Docentes
Interesados en mejorar sus competencias emocionales
3
Sociedad
Interesada en mejorar su respuesta emocional hacía los niños y niñas de la sociedad
¿Qué aprendemos?
Educación emocional
Competencias emocionales para mejorar la convivencia
Psicología Positiva
Es el estudio científico del funcionamiento humano positivo
Inteligencia emocional
La capacidad de los individuos para reconocer sus propias emociones y las de los demás.
Neuroeducación
Permite mejorar las estrategias del desarrollo educativo y los procesos de enseñanza estableciendo un puente entre la neurología y las disciplinas educativas.