Qué dicen de Padres Formados

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En este post quiero compartir algunos breves testimonios que he recogido de personas que siguen nuestro trabajo: 

Sobre el libro nos cuentan

  1. Me leí en verano tu libro y no lo entendí nada, sólo veía que todo lo que indicabas que habitualmente hacíamos muchas madres y no se debía hacer o era mejor hacerlo de otra manera, lo hacía yo. Imagínate si no entendía el libro, que yo fui a la formación pensando en que iba a cambiar a mi hijo y no puedes imaginarte lo que he podido llorar cuando me dí cuenta de que era yo la que tenía que cambiar» Maria Jose
  2. En el libro caí en la  cuenta que lo que tengo que corregir en mis hijos  no son las conductas inadecuadas sino ser capaz de establecer vínculos afectivos sólidos para asegurar una base firme para el futuro. Las relaciones con mis hijos tienen que basarse en llegar a una comunicación asertiva y unos lazos familiares fuertes a base de cariño, amor y respectando a todos y cada uno de los miembros de la familia.
  3. El libro ha encajado perfectamente en mi vida personal, tanto que ya le he buscado un hueco en mi mesilla de noche junto a mis objetos más “preciados” y todos los colores que he estado utilizando para subrayar las cosas más importantes para mí, me vendrán muy bien para leerlas siempre que las necesite. Es un libro que nunca va a dejar de enseñarme cosas y saber que lo voy a tener ahí para que me ayude siempre que me equivoque me tranquiliza. Es muy completo porque me hace entender como funciona el cerebro de los peques, saber más sobre la neuroeducación, que es un privilegio enorme saber más de esas cosas que creíamos que estaban bien hechas porque a nosotros nos las habían enseñado así y no lo es y saber que puedo cambiarlo y hacerlo mejor me tranquiliza. También saber más sobre la parentalidad positiva que, aunque ya tenía claro que no quería una educación agresiva ni autoritaria para educar a mis hijos, a veces, sin darme cuenta, lo he hecho. Y ahora tengo las herramientas para poder cambiar, para poder rectificar, pedir perdón y hacerlo como realmente quiero. Tengo claro que hay un camino muy largo y difícil, porque ya tenemos hábitos adquiridos, que van a necesitar mucho trabajo y mucha consciencia para cambiarlo y seguro que tropezaré más de una vez, pero ahora me daré cuenta y podré poner remedio más rápido. Quiero que crezcan emocionalmente sanos y emocionalmente competentes, para que puedan ser ellos mismos con libertad y para que se sepan respetar como personas en el futuro.
  4. Hace un año os conocí por primera vez en un local donde se vendía el libro de Padres Formados y lo compré. Me encantó, además ya había leído recientemente a Francisco Mora y estaba muy interesada en la Neuroeducación. Leer este libro también me hizo seguir leyendo otros libros y finalmente decidir que quería estudiar un máster de neuroeducacion. Este libro como el de Álvaro Bilbao «el cerebro explicado a los padres» lo recomiendo a las familias porque les puede hacer reflexionar y aprender.

Sobre el curso nos cuentan

  1. La verdad que la forma es que la forma de explicar todas las situaciones diferenciándolas y por medio de vídeos explicativos, me ha parecido estupenda, así puedo ir tomando consciencia de cada una de las situaciones que se nos presentan en el día a día y antes de contestar, me viene a la mente el vídeo y me acuerdo de tomarme mi tiempo para hacer esa reflexión interna y tomar consciencia de lo que a mí me está generando.
  2. Justo acababa de ver en el curso diferentes reflexiones sobre el duelo y la importancia de ser sincera y de aceptar junto a los niños las emociones negativas. Les hablé a mis hijos de mi tristeza y sobre mi abuela, porque ella vivía en Alemania y no la llegaron a conocer. Saqué mis cajas de fotos de mi infancia y compartí con ellos mis recuerdos. Me sorprendió que mis hijos me preguntaran durante algunos días si seguía triste y cómo me sentía, pero sobre todo me sorprendió un comentario de mi hijo: “Cuando murió la otra bisabuela no hablamos de cómo se sintió papi, ¿también estaba triste?.” Así que gracias de corazón, Leticia. (Jenny)
  3. Voy a comenzar esta reflexión personal diciendo que me ha sorprendido gratamente el curso. Es un curso muy completo, con una gran  variedad de materiales para reforzar y complementar el contenido del libro. El curso se me ha hecho ameno y eso que es bastante extenso y me ha llevado bastante dedicación a la hora de ver todas las entrevistas, lecturas, y vídeos complementarios, pero me ha parecido muy completo e interesante. Comentar que he disfrutado mucho con el contenido de los cortos, incluso me he llegado a emocionar.  Además son un buen recurso para trabajar con los alumnos en el aula e invitarles a la reflexión. Además este curso me ha permitido  aprender sobre la neurociencia, aprendiendo  y  descubriendo cosas nuevas que desconocía.  También me ha permitido profundizar más en la educación emocional y modificar viejos patrones y falsos mitos de la educación, adquiriendo nuevos patrones de conducta y desaprendiendo o intentando modificar expresiones y frases que llevan tiempo con nosotros y nos cuesta deshacernos de ellas.(Natalia)
  4. Antes de nada quería comenzar diciendo que este curso personalmente me sirve y servirá a lo largo de mi vida tanto personal como profesional. Estoy segura de que cada poco tiempo lo releeré con entusiasmo. Es un libro que te hacer reflexionar en cada página, y que personalmente me hace entrar en conflicto continuamente con mi vida diaria. Cati

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Leticia Garcés Larrea

Leticia Garcés Larrea

Pedagoga por la Universidad de Navarra (2009), Postgrado en Educación Emocional y Bienestar en la Universidad de Barcelona (2016), Máster en Inteligencia Emocional (2017) y estudios de Neuroeducación (2018) en la UNED de Madrid. En 2010 fundó la plataforma Padres Formados, a través de la cual gestiona las formaciones que imparte a familias y profesionales en temas relacionados con la educación emocional tanto presencial como online. Desde 2012 organiza eventos formativos como jornadas de prevención para la salud emocional y congresos de educación emocional en Navarra. Vivió y trabajó en centros de menores en Guatemala y coordinó proyectos de cooperación y educación (2002-2007). Colabora con Eduemo Lab, laboratorio de educación emocional de la UNED. Impulsora de la campaña de sensibilización #educarsinmiedo Autora del libro “Padres Formados, hijos educados” y la colección de cuentos y disco de canciones “Emocionate”.

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